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Muy buenos días a todos. Quiero en primer lugar agradecer al CEFIR por la invitación a este evento y por la iniciativa de empezar el 2017 retomando el tema fronterizo y debatiendo con ideas que siempre son muy útiles para la toma de decisiones y la definición de políticas.

Me honra compartir la mesa con el Excelentísimo Embajador de Brasil en Uruguay porque esto es el reflejo también de un trabajo conjunto de las dos cancillerías y por eso aplaudo también la presencia del Dr. Svetogorsky en representación de la Dirección de Fronteras, con quien también hemos tenido una relación desde que CAF llegó a Uruguay, nutrida de muchos proyectos muy interesantes. Resalto también a Jorge Caamaño, que está aquí en representación del Ministerio de Transporte, a Hidrovías, a Vialidad y la Dinapyme y por supuesto al intendente de Treinta y tres, que tiene una de las lagunas más hermosas que se pueda encontrar en Uruguay, la verdad estoy muy complacida de estar hoy aquí en este primer evento porque para nosotros el tema de integración fronteriza es un tema que atraviesa todas las actuaciones que CAF lleva adelante en la región. Cuando se inició, hace ya bastante tiempo, en coordinación entre CAF, BID y FONPLATA la Iniciativa de Integración Regional Suramericana, el objetivo era identificar cómo hacíamos a la región, sobre todo suramericana, una región mucho más integrada en donde fuera factible tener una perfecta circulación no solamente de bienes sino de personas también. Mucho se decía en aquel entonces, y creo que hemos avanzado en una enorme medida en ese tema, de que era más fácil integrarse con los países del norte a través de las vías de comunicación que con los del sur. Tenemos una geografía complicada pero también una geografía muy bondadosa y las hidrovías son parte de esa geografía bondadosa que tenemos. En el marco de esa iniciativa IIRSA, se identificó el tema de desarrollo fronterizo como el elemento fundamental para que los países pudieran tener programas compartidos, cooperación entre las distintas entidades públicas y privadas que hay en los países y fortalecer este espacio territorial que nos representa a todos, que representa la vida común de dos países, en donde la población que está allí siente una realidad distinta a la que siente tal vez el resto del país, gente que está en un espacio territorial, que para ellos la frontera no es tan visible y que por lo tanto, en la medida en que esos espacios se desarrollen, puedan generar oportunidades y beneficios para ambos lados de la frontera. Nosotros consideramos que esto era un elemento fundamental para el desarrollo de esa integración suramericana y así nació un programa que se llamó en ese momento Pasos de Frontera en donde el énfasis estaba en hacer que entre una frontera y otra no hubiera una división muy fuerte, no existieran obstáculos y pudieran fluir los mecanismos de relacionamiento de una forma importante. Conversábamos esta mañana de las diferencias entre todas las fronteras de América Latina, no todas son pacíficas, no todas son cordiales, muchas tienen conflictos, en muchas se desarrollan negocios que generalmente no son lícitos y por lo tanto, el establecer pasos de fronteras coordinados entre dos países era un elemento que no sólo contribuía a la integración sino también a la paz de esa parte del territorio. Este programa de Paso de Fronteras, a partir de 2007, con la reunión de la OEA, donde fueron específicamente a visitar la frontera entre Colombia y Ecuador, surgió un mandato a los jefes de estado de que se establecieran programas de cooperación transfronteriza con apoyo de los organismos internacionales. Y ahí CAF creó el programa que por siglas nosotros conocemos como PADIF, Programa de Apoyo al Desarrollo de la Integración Fronteriza. En el marco de ese programa hemos venido apoyando más de 70 iniciativas en veinticinco fronteras de la región y se han destinado más de 7 millones de dólares no reembolsables a proyectos que permitían establecer esos mecanismos de vínculos entre las fronteras. Son 4 los pilares que este programa apoya en los territorios de frontera, uno es el desarrollo productivo y económico, otro es el eje de desarrollo social y ambiental, el tercero es el eje de fortalecimiento institucional y, por último, el eje de integración física e identificación de aquellas necesidades en infraestructura para que el territorio pudiera desarrollarse. En el marco de este programa, nosotros hemos venido apoyando no solamente a los países en la definición de sus políticas de frontera con sus vecinos sino también a los mecanismos regionales de integración para que apoyen a los países a definir proyectos de cooperación transfronteriza y además programas de desarrollo compartido. Y en ese sentido hemos trabajado tanto con las cancillerías como con el Mercosur, con la Comunidad Andina, con todos los organismos internacionales de integración a nivel latinoamericano, que dentro de sus programas también está el fortalecer la integración fronteriza. En el marco del Mercosur, hemos venido apoyando al sub grupo 18, dedicado a la integración fronteriza y también al Foro Consultivo de Ciudades y Regiones del Mercosur, que trabaja el tema fronterizo como una parte adicional al desarrollo de estas regiones que forman parte de los países miembros del Mercosur. En el marco de ese foro surgió la primer iniciativa que tuvimos de los grupos de trabajo sobre el desarrollo de las hidrovías, que después da origen a un programa reciente que tiene hoy CAF, que es el Programa de Desarrollo de las Hidrovías del Sur, porque consideramos que es la hidrovía ese espacio físico que generalmente es compartido entre varios países en las fronteras. En el marco de ese programa hicimos un diagnóstico de 3 hidrovías que se relacionan con Uruguay y una está relacionada también con Brasil, que es la hidrovía de la Laguna Merín, la Laguna de los Patos, el río Uruguay y la hidrovía Paraguay-Paraná. En el marco de ese programa, lo que hemos venido adelantando son debates, reuniones, foros, para identificar programas conjuntos de desarrollo y de cooperación entre los países pero también necesidades de inversión en esas áreas para que esas hidrovías puedan convertirse en verdaderos canales de comunicación y de integración regional.

Pero también hemos trabajado entre el programa PADIF y el apoyo de la oficina en Uruguay, la cual tengo el placer dirigir, en proyectos concretos en Uruguay que atañen a sus fronteras. Uno fue el Observatorio, que se desarrolló en la frontera Uruguay–Argentina y que consideramos fue una primera experiencia muy exitosa, que el CEFIR también llevó adelante, porque permitió conocer en primer lugar cómo está constituida esa frontera, quiénes son los actores que se desarrollan en ella, cuáles son los programas que de un lado y otro se pueden unir, interrelacionar, con el objetivo final de beneficiar a la población que vive en esas fronteras. Ese primer proyecto dio origen a que ahora podamos replicarlo en la frontera con Brasil, que es una frontera mucho más extensa en donde hay una cantidad de actores fundamentales y que también tiene sus características particulares. ¿Qué obtenemos de estos dos proyectos de Observatorio?: información, diagnósticos, realidades, conocimientos, que nos permiten después, a todos los actores, tomar decisiones mucho más acertadas, a la Dirección de Fronteras definir políticas de desarrollo de esa zona y, tanto a los actores públicos como privados y gobiernos departamentales que están en la zona, instrumentar políticas específicas que vayan en pro del desarrollo. Y a nosotros como organismos internacionales, también identificar aquellos proyectos en los que podamos contribuir a que la frontera se desarrolle. Ese es el resultado que esperamos obtener del Observatorio y ahí le deseo todo el éxito al equipo para que también puedan tener un proyecto exitoso en esta materia.

Y este proyecto se complementa, de buena manera, con un proyecto que desarrollamos con el MIDES recién yo llegada aquí, que son los Centros de Atención Binacionales de Frontera y lo hicimos justo en la frontera Uruguay–Brasil por eso, porque es una frontera cordial, es una frontera donde la gente siente que pertenece a los dos territorios, hablan un idioma mezclado –el portuñol– pero todos hablan portugués y español a la vez y esas personas tienen hoy en día a través de esos centros binacionales que se crearon en el sur, en Aceguá y en Rivera, la información que atañe a su vida personal, saben qué beneficios tienen en cada uno de los países, cuáles son sus derechos pero también cuáles son sus deberes en cuanto al comportamiento en esta frontera.

Otro proyecto interesante que también desarrollamos con los dos ministerios de Transporte de Argentina y Uruguay fue un estudio para identificar cuáles podían ser las mejoras de la conectividad territorial entre ambos países de manera de poder desarrollar proyectos que hagan que esta integración física, que al final se traduce en el movimiento de mercancías y personas, pueda ser mucho más eficiente y productiva. Y como eso, me puedo explayar toda la mañana sobre todos los proyectos que hemos apoyado pero esa no es la idea, la idea es transmitirles por qué CAF como banco de desarrollo, está inmerso en lo que son estos temas y que consideramos son parte de nuestro ADN y nuestra principal razón de ser: el promover la integración y apoyar a que pueda materializarse entre los países de Suramérica y entre toda América Latina. Somos un banco de origen latinoamericano, propiedad de los latinoamericanos y por lo tanto estos temas para nosotros son importantes y estamos aquí para que ese desarrollo se siga dando. Por lo tanto, cuenten siempre con CAF para este tipo de debates, de iniciativas y de propuestas constructivas en toda la región. Muchas gracias.