La integración productiva es concebida como una herramienta que permitirá generar ventajas competitivas a través de la complementación productiva y la especialización de cada uno de los sectores en cada uno de los países en el contexto de la integración regional.

Este proceso es esencialmente positivo para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.

Resulta fundamental para consolidar el mercado regional y, paralelamente, actúa disminuyendo las asimetrías que existen en el seno de la integración regional. En la actualidad se reconocen múltiples obstáculos para la consolidación de la integración productiva: diferencias de escala productiva, asimetrías en el desarrollo tecnológico, dificultades en el financiamiento, diferencias impositivas, trabas fronterizas. Así, el CEFIR está llamado a ocupar un lugar destacado en el conocimiento de estos obstáculos, la proposición de nuevos mecanismos que permitan viabilizar el proceso y la facilitación del diálogo entre los actores implicados.